Page 8

Sochinut_43_3

229 Dificultades en la alimentación de niños sanos en Montevideo-Uruguay la alimentación (12). Las DA pueden estar relacionadas con uno o más de estos factores. Generalmente son procesos multicausales, donde participan varias causas (13). Entre los factores dependientes del niño se encuentran diversas alteraciones del comportamiento infantil, como gran inquietud, llanto excesivo, distracción, entre otros. El niño de 12 a 15 meses de edad puede utilizar el acto de comer para llamar la atención de sus padres (14). A los 15 meses empieza una etapa de menor consumo de alimentos, que coincide con una disminución en la velocidad de crecimiento, que se extiende durante toda la etapa preescolar (10). Los factores dependientes de los alimentos que pueden determinar dificultades en la alimentación tienen relación con la cantidad, la frecuencia y el tipo de alimento ofrecido. Algunos alimentos resultan poco atractivos a los sentidos o inadecuados al grado de desarrollo del niño. Alteraciones en la dinámica familiar y conflictos entre integrantes de la familia pueden interferir en la conducta alimentaria. Situaciones previas de estrés vividas por los adultos pueden llevar a sobreprotección del niño y falta de imposición de límites (10, 11). Las madres de niños con trastornos de la alimentación pueden tener disturbios significativos en sus hábitos de alimentación (11). La familia reunida, sentada a la mesa durante la comida es un buen ejemplo a seguir (10). No se aconseja brindar premios o castigos por la conducta del niño ante el alimento. Algunos factores dependientes del ambiente como carencia económica y privación psicosocial pueden llevar a alteraciones en la alimentación (11). El ámbito cultural es otro factor que influye sobre la alimentación (12). La presencia de distractores a la hora de comer es causa frecuente de dificultades para alimentarse (1, 10). Una preocupación compartida entre padres y profesionales es si las DA tendrán consecuencias sobre la salud, tales como alteraciones del estado nutricional, retraso del crecimiento, consumo subóptimo de nutrientes, alteraciones crónicas del comportamiento alimentario, estigmatización social, fallas en la interacción padre-hijo y retraso en el desarrollo (15). El objetivo de este estudio fue describir las características de niños sanos, asistidos en policlínicas de primer nivel de atención, con edades entre 1 y 5 años, con DA; identificar variables que pudieran estar relacionados con estas dificultades y valorar el crecimiento y el estado nutricional de estos niños. SUJETOS Y MÉTODOS Se realizó un estudio prospectivo, descriptivo-analítico entre enero de 2014 y abril de 2015. Se incluyeron niños sanos entre 12 meses y 5 años 11 meses de edad, usuarios de policlínicas de primer nivel de atención pertenecientes a la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) e instituciones privadas de salud. Pacientes que acudieron a las policlínicas por control en salud o patologías agudas fueron seleccionados al azar. Se excluyeron los portadores de patologías crónicas. Se consideró patología crónica aquella con duración mayor a 3 meses y que, por su condición, pudiera determinar un impacto sobre la vida del niño o influir en su alimentación. En las salas de espera se invitó a la madre/padre/cuidador a contestar preguntas relacionadas a las características de la alimentación del/los niños a su cargo. Se preguntó si, a su juicio, el niño tenía dificultades para alimentarse. Se utilizó un cuestionario previamente diseñado, uno para cada niño, en caso de que la madre tuviera más de un hijo. A quienes aceptaron participar se les solicitó la firma de un consentimiento informado. Se solicitó carné de salud del niño1. Se consideró caso portador de dificultad para alimentarse cuando la madre/padre/cuidador refería que el niño no se alimentaba adecuadamente. De la dificultad para alimentarse se interrogó: preferencias por determinados alimentos, por distintas texturas y/o consistencias, si comía menos que lo esperado y si las comidas tenían una duración mayor a 40 minutos. En todos los niños se describieron: datos patronímicos (edad, sexo, raza); antecedentes perinatales (número de gestación, embarazo deseado y/o buscado, patología del embarazo, tipo de parto, edad gestacional y peso al nacer, patología perinatal); hospitalizaciones; antecedentes alimentarios: si recibió alimentación con leche materna (pecho materno u ordeñado), desde que edad (en días), duración de la lactancia, edad de introducción de leches de mamíferos o fórmulas lácteas, edad de introducción de alimentos semisólidos. Respecto a los hábitos alimentarios se interrogó: quién alimentaba al niño, dónde lo hacía, si habían distractores durante la comida y cuáles eran. Las preguntas se referían a almuerzo y cena. Se indagó si se brindaban premios o castigos ante la dificultad para comer. Se preguntó si existieron dificultades para alimentarse en otros hijos o en los padres. Se interrogó sobre el nivel educativo de la madre. La encuesta utilizada no fue validada. Las entrevistas fueron realizadas por las autoras del estudio. Se realizó valoración del estado nutricional teniendo en cuenta los datos antropométricos del último control, registrado en el carné. Se calculó el puntaje Z para los índices talla/edad (T/E), peso/talla (P/T) e índice de masa corporal (IMC) y se comparó con la población de referencia (OMS 2006). Se definió talla baja cuando el índice T/E tenía un puntaje Z menor o igual a -2. Se definió desnutrición aguda cuando el puntaje Z del índice P/T era igual o menor a -2. Se definió sobrepeso en menores de 5 años cuando el índice P/T era igual o mayor a 2 y obesidad cuando era mayor a 3. En mayores de 5 años se definió obesidad cuando el IMC era mayor a 2 Z. Las variables continuas se describieron utilizando media, mediana y rango; las variables categóricas se describieron con proporciones. Para el análisis de los datos se utilizó EpiInfo-7. Se realizó la comparación de variables entre niños que presentaban dificultad para alimentarse (casos) y niños que no la presentaban (controles), utilizando chi cuadrado para variables dicotómicas y test de T en la comparación de medias. Se consideró como nivel de significancia p<0,05. Se calcularon los odds ratio con su respectivo intervalo de confianza de 95%. Se contó con el aval del Comité de Ética de Facultad de Medicina2 y la autorización de la dirección de las respectivas instituciones. RESULTADOS Participaron en el estudio 205 niños, 150 usuarios de servicios públicos y 54 de instituciones privadas. Tenían una edad promedio de 33 meses (rango 12-71 meses); 50,2% pertenecían al sexo femenino; 93,1% eran de raza blanca. Se constató desnutrición aguda en 3 niños (1.5%), sobrepeso en 32 (15.6%), obesidad en 3 (1.5%) y talla baja en 28 (13.7%). En 87 niños (42,4%) los encargados de su cuidado manifestaron que no comían en forma adecuada. Cincuenta niños (57,5%) no comían determinados alimentos, 34 (39,1%) demoraban demasiado para comer, 32 (36,8%) comían pequeñas cantidades, y 15 (17,2%) no comían determinadas 1. www.msp.gub.uy 2. Exp. N° 070153-000603-13. Consejo de Facultad de Medicina. Universidad de la República. Fecha 18/12/2013


Sochinut_43_3
To see the actual publication please follow the link above