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264 La eficacia de la dietoterapia y la actividad física en situación de aumento de peso en PDI, depende considerablemente de los propios individuos, pero a pesar de ello el número de los que manejan con éxito bajar de peso aún no es satisfactorio ni suficiente. Investigadores observaron los casos de residentes en el Centro de Educación de Tarnow, Polonia y concluyeron que prevenir o tratar el exceso de peso en las PDI es extremadamente difícil, por todos los factores influyentes (8). En el 2011, Heller T et al. (9) indicaron que al combinar programas de ejercicio físico para adultos con DI, con programas de educación en hábitos de salud más comprensibles, que incluyan información sobre ejercicio y nutrición, existían ciertas evidencias de mejoras en el peso. Estas personas suelen tener problemas de nutrición, como déficits de micronutrientes o exceso de masa grasa y peso, así como bajo tono muscular. Pero, ¿estas condiciones son debidas a las patologías en sí o se ven expresadas cuando se dan unos hábitos alimentarios y de estilo de vida desfavorables? ¿Está socialmente extendida la sobreprotección y sobrecompensación a esta población, descuidando otros aspectos relevantes para su salud como la alimentación y el ejercicio físico? En ocasiones el entorno familiar ejerce como protector y se centra en el cumplimiento del tratamiento farmacológico, el progreso de habilidades psicomotoras, sociales y conductuales, descuidando otros aspectos básicos como su alimentación. Para contestar a estas preguntas se diseñó un estudio en el que se evaluaron los hábitos alimentarios y ejercicio de un grupo de 19 voluntarios con DI, en relación a su estado de salud, clínico y medidas antropométricas en Madrid (España), de la Fundación Síndrome de Down de Madrid (dentro del proyecto DOMUS, que integra a beneficiarios de dicha fundación a los que se les incluye en pisos tutelados para capacitarles en autonomía, reinserción laboral, etc.) y de la Asociación Avante3 de Leganés (Madrid). El objetivo de esta investigación fue conocer los hábitos nutricionales de un grupo de personas con DI en Madrid, y analizar la eficacia de una intervención de educación nutricional y evaluar el posible efecto de mejora introduciendo talleres de ejercicio físico además de los talleres de nutrición entre ambos centros (AVANTE y DOMUS). SUJETOS Y METODOS Se realizó una valoración nutricional, antropométrica y clínica a 19 usuarios de la Fundación Síndrome de Down de Madrid (n=8) y Avante3 de Madrid (n=11). El muestreo fue incidental, en el cual los investigadores determinaron deliberadamente qué individuos formaron parte de la muestra en función de las asociaciones, tratando de escoger a los casos considerados más representativos de la población. Todos los participantes y sus familias o tutores legales fueron informados, de forma escrita y oral por los monitores de las entidades participantes, del origen y finalidad del estudio, firmando una hoja de consentimiento informado, antes de comenzar el estudio, una vez entendieron y aceptaron las características del mismo. Para el estudio se diseñó una encuesta Ad Hoc en la que se recogieron datos sobre sus hábitos deportivos, historia clínica; además de la historia dietética de cada uno para conocer sus hábitos alimentarios y un registro alimentario (registro de 72 horas) donde se incluyeron 2 días laborales y 1 en fin de semana, y el cuestionario KidMed (10). Se revisaron las recomendaciones de objetivos nutricionales (macronutrientes y fibra) y de alimentación (cuestionario de calidad de dieta KidMed) para establecer la calidad de los hábitos encontrados entre los sujetos. San Mauro I. y cols. Estos datos fueron recogidos por dietistas-nutricionistas entrenados y formados, homogenizando con un protocolo de recogida de datos y monitorización del estudio.Para ello fue necesaria la ayuda del monitor que convivía con los sujetos en los pisos tutelados. Los datos recogidos fueron el peso, la  talla (definida como la distancia entre el vértex y el plano de sustentación, medida con un estadiómetro SECA 216, rango 3,5 a 230 cm, con una precisión de 1 mm. Se realizó con el sujeto de pie, sin zapatos, completamente estirado, la cabeza se mantuvo en el plano horizontal al conducto auditivo externo (plano de Frankfurt). El porcentaje de grasa corporal, la masa libre de grasa (Kg), el porcentaje de agua de cada individuo, el índice de masa corporal (IMC) (referido a lo establecido en la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad SEEDO o de acuerdo a la OMS) (11), perímetro de la cintura, frecuencia de consumo de alimentos, ejercicio, horas de sueño, presencia de enfermedades y tránsito intestinal. Se revisaron los menús proporcionados desde las entidades colaboradoras o, en su caso, los menús de cada participante pautados por sus médicos de referencia. También se analizaron los registros dietéticos de 3 días para determinar la adecuación de su alimentación para sus necesidades y detectar los posibles hábitos o actitudes no saludables susceptibles de ser corregidos. Los datos dietéticos fueron analizados con el software DIAL©, con el que se pudo valorar la ingesta de nutrientes (hidratos de carbono, grasas, proteínas, colesterol y fibra dietética) e ingesta de energía (Kcal). Para la valoración antropométrica se usó bioimpedancia eléctrica tetrapolar, monofrecuencia (50 kHz) modelo TANITA BC-601 con precisión de 100 g (rango 0,1-130 Kg) para ello se estandarizó un protocolo para la medición que consistía en: 1 - Ayuno previo de 3 horas como mínimo. 2 - Haber orinado antes de realizar la medición. 3 - No haber ingerido café, té o mate, ni haber realizado actividad física desde 12 horas antes de tomar la medición. 4 - No haber ingerido bebidas alcohólicas ni diuréticos desde 24 horas antes de realizar la impedancia. Para medir el perímetro de cintura se usaron cintas métricas de material flexible e inextensible (rango 0-150 cm), esta medición corresponde al menor contorno del abdomen y se encuentra en el punto medio entre el borde costal y la cresta iliaca. Se siguió el criterio marcado por otros autores previamente para definir el riesgo cardiovascular referido por el perímetro de la cintura, el cual sobre 88 cm para mujeres y 102 para hombres (12). Los sujetos fueron distribuidos en dos grupos: el grupo DOMUS (n=8) y el grupo AVANTE (n=11). Todos los talleres contaron con una estructura de explicación teórica, práctica y juegos, para evaluar el entendimiento del contenido y los temas tratados fueron referentes a: grupos de alimentos, frecuencia de ingesta de alimentos, reparto de cargas calóricas a lo largo del día (5 comidas al día), desayuno, tamaño de raciones, hidratación, etiquetado, técnicas culinarias y hábitos saludables. En cuanto a los talleres de deporte, que fueron introducidos sólo en el grupo de Avante3, se realizaron después de los talleres de nutrición por 2 profesionales de educación física adaptada, que seguían una estructura de explicación teórica, calentamiento, desarrollo de las actividades mediante pruebas, juegos, y estiramientos. Al finalizar, se llevaban a cabo ejercicios de relajación y de revisión constructiva de lo que se había trabajado para darle funcionalidad en la vida diaria. Ambos talleres se dividieron en 5 sesiones, separadas por semanas (1 a la semana) y con una duración de 1h. La intervención se midió en un punto temporal inicial (registro inicial), y un registro final a medio plazo, 3 meses


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