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Rev Nutr 43-4

rrollo, la desnutrición es considerada un problema de salud con prevalencias entre 4 a 46% con 1 a 10% de desnutrición sevéra (5). De acuerdo, a un estudio desarrollado por Josteen et al. (14) en los países bajos la prevalencia de niños con problemas 392 de desnutrición fue 16.0%; la desnutrición aguda fue 3.0%, y la prevalencia de desnutrición crónica fue 13.8%; y alrededor del 1.0% de los niños presentaron ambos problemas (desnutrición aguda y crónica). No se encontraron diferencias en desnutrición entre niños y niñas. Cuando existe déficit en el acceso y disponibilidad de alimentos, los niños son los primeros afectados, debido a la susceptibilidad a los problemas de salud y nutrición, más aún, los problemas de desnutrición son más frecuentes en zonas marginadas, tal es el caso de las comunidades Michoacán, Julián Grajales y Tierra y Libertad del municipio de Jiquipilas Chiapas, México. El estado nutricional de las personas en gran medida depende de su alimentación, condicionada por el acceso y la disponibilidad de los alimentos, y ligado a la baja o nula ingesta de alimentos de alta calidad proteica y calórica. Un niño desnutrido tiene un escaso desarrollo muscular y posee mayor riesgo de presentar enfermedades crónicas en la edad adulta. Los efectos de una nutrición insuficiente no siempre son reversibles, puede recuperarse el peso y talla de los niños, pero la maduración del sistema nervioso no es recuperable. Un estudio desarrollado en Etiopía con 100 niños en edad escolar, se encontró una prevalencia de bajo peso del 21%, más bajo al reportado previamente en el noreste de ese país, y al encontrado en el presente estudio (40%). Otro estudio desarrollado en Mubai (India), reportó una prevalencia de desnutrición alta específicamente por bajo peso, los autores atribuyeron el problema a prácticas de complementación alimentaria deficiente, falta de conocimiento de las madres/cuidadores, malas prácticas higiénicas y bajo nivel socio-económico (3). Incluso con un óptimo desayuno, los niños podrían limitarse a no recibir una adecuada cantidad y calidad de alimentos antes de los seis meses de edad. Prácticas de lactancia apropiada y de alimentación complementaria son fundamentales para la supervivenvia, crecimiento y desarrollo de los niños. La lactancia frecuente también protege la salud del niño y el bienestar al reducir el riego de morbilidad y mortalidad en el niño en poblaciones afectadas (15). La baja talla es el reflejo de los efectos negativos acumulados a lo largo del tiempo. Este retardo en el crecimiento lineal ha tenido una franca disminución en la población preescolar en México, al pasar de 26.9% en 1998 a 13.6% en 2012, es decir, una disminuación absoluta de 13.3 puntos porcentuales (pp) y una dismimución relativa de casi la mitad (49.4%) (8). CONCLUSIONES En el presente estudio - Se logró reducir el porcentaje de desnutrición leve y moderada de los niños a los que se les proveyó del alimento a base de atún y soya de las tres comunidades (Tierra y Libertad, Julian Grajales y Michoacán) de Chiapas en México durante seis meses, esto se debe a que la ingesta diaria de proteínas de alto valor biológico aumentó. - El alimento mostró estadísticamente un alto nivel de agrado y aceptabilidad en los niños de las tres comunidades evaluadas. FIGURA 3 Diagnósticos nutricionales de acuerdo al indicador T/E. Letras diferentes por estado nutricional muestran diferencias estadísticas significativas (Tuckey, p<0.05). Cruz L. y cols.


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