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15 prolongar la misma. Asimismo, algunos plantean que estas mejorías se van a conseguir en la medida que ellos cumplan las indicaciones entregadas. Otros expresan la dificultad para seguir la dietoterapia de manera estricta, ya que muchas veces las indicaciones dadas por el profesional no son realistas a la condición general del entrevistado, en especial, en el aspecto económico y su dificultad en la adquisición de ciertos alimentos que son recomendados para su dieta. El total de los entrevistados reconoce que la dietoterapia realizada por la profesional ha traído mejorías para su salud e identifican que seguirá favoreciendo en el futuro, lo que los motiva a mantener sus controles nutricionales. En relación al tiempo demandado que conlleva la asistencia a los controles nutricionales del PSCV, los sujetos entrevistados en su totalidad consideraron como un tiempo provechoso y no perdido. Sin embargo, son diversos los motivos que perciben para esta asistencia: algunos buscan mejorar su calidad de vida y tener un mayor bienestar, así como aumentar su conocimiento sobre su enfermedad y tratamiento o una búsqueda de un profesional que los apoye en lograr un mayor control y manejo de su enfermedad. DISCUSIÓN En el artículo de Ledón (16), se identifica que las personas con alguna patología crónica son los actores claves para potenciar su estado de salud, su propio bienestar y también una adecuada calidad de vida. Similar a este resultado, los usuarios entrevistados refieren que el fin último percibido como esencial en la asistencia a control con nutricionista es mejorar y/o mantener su calidad de vida y salud. En esta investigación, las personas estudiadas percibían la necesidad de cuidarse y mantener un adecuado control de su patología crónica y adherencia a su tratamiento, sin embargo, identifican un conocimiento limitado de su enfermedad, lo que es codificado como un factor negativo para su control y adherencia. Esta situación es identificada en otros estudios, en el que los sujetos participantes y en algunos casos, las personas que les rodean, presentan escasos conocimientos de la enfermedad y por lo tanto un inadecuado control y/o adherencia al tratamiento (17-18). El estudio realizado por Soria et al (19) en personas con patologías crónicas, concluye que los pacientes que reciben información sobre su tratamiento son más adherentes que cuando un miembro del equipo de salud les explica sobre su enfermedad. Urzúa (20) identifica que a mayor autoestima de la persona con alguna patología crónica, mayor será la calidad de vida reportada. Nuestros entrevistados identifican que entre sus motivaciones en la asistencia a control, están el cuidado de su salud y de su cuerpo, lo que relacionan con mejorías a su calidad de vida. Existe una relación entre el exceso de peso corporal y las complicaciones inherentes a las patologías crónicas de adultos (21-23). Los participantes en nuestro estudio, percibían las consecuencias que la malnutrición por exceso provoca y que condiciona el control de su enfermedad. Por este motivo, les interesa asistir a los controles con el nutricionista, ya que identifican que al regular su alimentación, pueden lograr cambios positivos que favorezcan la disminución del peso corporal y por lo tanto, el control de su patología crónica. En cuanto a los condicionantes percibidos del entorno social, la familia es identificada como esencial para los entrevistados en el seguimiento del tratamiento y la asistencia al control por parte del profesional del área de salud. Esta situación se replica en los estudios realizados por Iglesias et al, Urzúa et al y por Vega et al (24-26). Este último identifica a la familia como el centro de apoyo social que presentan personas con enfermedades crónicas para afrontar exitosamente las complicaciones de su patología de base. A lo anterior, ambos autores coinciden con los resultados de nuestro estudio. En el grupo familiar, la pareja o esposa son percibidos como apoyo fundamental en la adherencia a su tratamiento, por diversas motivaciones, como lo son la solicitud de citación para controles o porque preparan sus alimentos. Esta situación coincide con lo encontrado por Soria et al (27), que profundiza en la imagen cultural que se asigna a las mujeres, responsable de gran parte de la carga doméstica, incluyendo el cuidado de los miembros de la familia que estén con algún tipo de patología. Los entrevistados identificaron presentar amistades en diversos ámbitos, destacando el trabajo o lugar de residencia, pero sin embargo, estos últimos no son percibidos como relevantes en la adherencia a su tratamiento, ya que su patología de base y por lo tanto su control, no es tratado en su relación de amistad, identificando la falta de interés, tanto de los pacientes con alguna patología (al no mencionar sobre esta última y su tratamiento) y de sus amistades, que no se informan sobre la condición de salud de estas personas. Esta situación se contrapone a lo encontrado por Gómez et al (28), que identifica que el apoyo social, entre otros de vecinos y amigos, sería una estrategia de afrontamiento necesaria en el curso de la enfermedad. En cuanto a la relación que se establece entre el profesional de salud y el paciente, estudios identifican una relación positiva, lo que significa para la persona atendida el percibir que recibe un mejor control, sentirse valorado por el equipo médico, comprender su enfermedad o usar estrategias para mejorar la adherencia a su tratamiento y visitas al equipo de salud (29-31). Los entrevistados de nuestra investigación, identifican una comunicación positiva con el profesional que los atiende, los que les da credibilidad y favorecen el control y adherencia a la asistencia a estos. La mayoría de los usuarios presentan cierta confianza con el profesional que los atiende, permitiendo dirigirse y plantear diversas inquietudes, interpretando positivamente que la comunicación establecida con el profesional, es beneficioso para su calidad de vida, permitiéndoles adquirir o profundizar sus conocimientos sobre su enfermedad y su tratamiento dietético, apreciando resolver sus inquietudes de manera sencilla y comprensible. El nutricionista presenta entre sus competencias asistenciales el desarrollo de educación individual y familiar para proporcionar atención dietética y dietoterapéutica a través del ciclo vital (32-34). En nuestro estudio, los usuarios refieren la importancia del nutricionista en la adherencia al tratamiento, a través de prescripción dietética y la percepción de los beneficios que conlleva en su calidad de vida y salud. Oliva et al (35) identificaron la empatía que presenta el nutricionista al desarrollar su consulta y su capacidad en la entrega de un tratamiento de calidad, con intervenciones efectivas para el logro de sus objetivos en la consulta nutricional. Esta última situación no es compartida por todos los entrevistados, mencionando que las recomendaciones dietéticas, no siempre responden a su actual situación de vida, en especial por aspectos económicos, lo que les dificulta realizar una dieta acorde a la indicación entregada por el profesional. Esto último es importante, ya que por diversas circunstancias, la presión asistencial, el nutricionista y otros profesionales de la salud, entregan sus indicaciones sin condicionar o profundizar Adherencia al control nutricional en varones con patologías crónicas


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